Page 6 - index
P. 6
Actualmente su progreso ha sido impactado positivamente por diferentes
situaciones entre las que se encuentran la devaluación del peso, la reactivación
del consumo nacional y el fortalecimiento del mercado en Estados Unidos. Según
el Departamento Administrativo Nacional de Estadística –DANE-, en noviembre de
2015 el sector textil-confección registró un crecimiento de 4,8% en producción,
4,3% en ventas y 0,7% en generación de empleo.
En particular, hilatura, tejeduría y acabado de productos textiles registró un alza de
1,5% en producción y 0,9% en ventas, mientras que las confecciones crecieron
5,9% y 4,1%, respectivamente, en el mencionado mes. Las importaciones, por su
parte, han comenzado a bajar. Entre enero y noviembre de 2015 las compras de
fibras en el exterior sumaron USD $86,3 millones, lo que significó una reducción
superior a 21%; las de hilados se redujeron 14,3%, mientras la caída en las
importaciones de tejidos fue de 12,9%.
Teniendo en cuenta estas cifras, es claro que esta industria ha tenido un
desarrollo importante en el último año, lo que ha generado mayores expectativas
para este negocio. A pesar del lugar que ocupa el sector textil-confecciones en la
economía nacional, ha sido ampliamente discutida la posición que tienen los
diseñadores y quienes confeccionan frente a sus creaciones, pues su labor
creativa se ha limitado a su reconocimiento económico, ya que sus obras no
habían sido consideradas objeto de protección por las normas de propiedad
intelectual.
A nivel nacional no existen pronunciamientos que aclaren cuáles serían los
mecanismos jurídicos apropiados para protegerlas. Por el contrario, en industrias
como la estadounidense y europea ha surgido un fuerte debate sobre la
posibilidad de tutelar estas creaciones. Para algunos doctrinantes resulta
importante e indispensable generar una nueva normativa que se encargue de
regular este tipo de creaciones, mientras que otros por el contrario, consideran
5

